Para estructurar un curso online, empieza por definir qué podrá hacer el participante al terminar y planifica hacia atrás: requisitos previos, módulos, lecciones, práctica y evaluación. Esta guía está dirigida a creadores, academias y negocios de formación que quieren obtener un esquema listo para orientar la producción, antes de grabar las clases o configurar una plataforma.
Un esquema de curso no es solo un índice de vídeos. Relaciona el resultado de aprendizaje con la enseñanza, los recursos y las tareas que permitirán demostrarlo. Ese enfoque aparece tanto en la guía de Teachable como en las recomendaciones de diseño inverso de Udemy.
Qué necesitas antes de empezar
- Un tema y acceso a conocimiento experto: debes poder identificar las decisiones y habilidades que exige la tarea profesional que vas a enseñar.
- Un participante y un uso previstos: aunque sean provisionales, concreta quién necesita la formación y para qué la utilizará.
- Un documento o una hoja de cálculo editable: no necesitas contratar un campus virtual para completar este trabajo.
El resultado será un documento de planificación con objetivos, secuencia, actividades, criterios de evaluación y un inventario de materiales por producir. Usaremos como hilo conductor un curso hipotético sobre incorporación de clientes para profesionales autónomos. Sus actividades y criterios son propuestas ilustrativas, no una oferta existente ni un estándar profesional.
1. Define al participante, su punto de partida y el resultado
Crea la ficha inicial del curso
Antes de decidir las clases, escribe quién utilizará la formación y qué tarea todavía no puede resolver. «Profesionales autónomos que necesitan organizar el arranque de un proyecto de cliente» permite tomar más decisiones que «personas interesadas en gestión».
- Abre tu documento y añade un título provisional, el participante previsto y su caso de uso.
- Describe su dificultad como una tarea: por ejemplo, «recoge información del cliente sin un procedimiento claro y no sabe cuándo está listo para iniciar el trabajo».
- Separa los requisitos de entrada de lo que enseñará o proporcionará el curso. En nuestro ejemplo, el participante sabe editar un documento y conoce un flujo básico de prestación de servicios. El curso proporcionará un encargo ficticio y enseñará a convertirlo en un procedimiento.
- Anota las carencias de base que detectes. Después decidirás si debes enseñarlas antes o declararlas como requisito.
Los conocimientos previos no son un detalle administrativo: Carnegie Mellon explica que pueden facilitar o dificultar el aprendizaje, según sean suficientes, correctos y se utilicen en el momento adecuado.
Concreta la promesa y el alcance
Completa esta frase: «Al terminar, el participante podrá + acción observable + producto o actuación». Es la lógica de objetivos que desarrolla Teachable.
Para el ejemplo hipotético:
A partir de un encargo de cliente ficticio, el participante podrá crear un procedimiento operativo estándar de incorporación de clientes que incluya una lista de información inicial, una agenda de reunión de arranque, un mapa de traspasos y una vía de actuación ante datos incompletos.
Un procedimiento operativo estándar, también llamado SOP por sus siglas en inglés, documenta cómo ejecutar una tarea de forma ordenada. Aquí será el entregable final del curso.
«Comprender la gestión de clientes» no indica cómo comprobar el aprendizaje. «Crear el procedimiento de incorporación» sí permite diseñar una tarea y revisarla. Si tu promesa abarca toda una profesión, acótala a una actuación manejable y registra también qué queda fuera; por ejemplo, la captación comercial no forma parte de este curso de incorporación.
Anota el formato de oferta provisional: curso independiente, minicurso, formación dentro de una suscripción o curso con acompañamiento. Como criterio de diseño, una tarea muy delimitada puede encajar en una formación pequeña; si prevés revisión individual, deja constancia de ese acompañamiento. Esta elección no requiere contratar una plataforma.
Antes de continuar: guarda la ficha con participante, dificultad, requisitos, resultado y exclusiones. Si solo has escrito «saber» o «entender», añade la acción que permitiría observar ese conocimiento.
2. Describe cómo se demostrará el resultado
Define la tarea final y sus criterios
Decide qué trabajo permitirá comprobar la promesa antes de elegir los medios de enseñanza. La guía de alineación de Carnegie Mellon distingue entre recordar información, aplicar procedimientos, evaluar y crear: cada objetivo necesita una tarea que haga visible la capacidad correspondiente.
- Copia el resultado del paso anterior en un apartado llamado «Demostración final».
- Escribe qué recibirá el participante, qué deberá hacer y qué entregará. En el ejemplo: recibirá un encargo ficticio, elaborará el SOP y explicará cómo resolvería una situación de información incompleta.
- Añade criterios observables de aceptación. No basta con que el documento «esté bien» o «sea profesional».
- Comprueba que esos criterios pertenecen al alcance del curso. Si exigen una habilidad adicional, tendrás que enseñarla o retirar esa exigencia.
Estos serían criterios propuestos para nuestro ejemplo hipotético:
- La lista inicial recoge los datos necesarios para arrancar el proyecto y señala cómo obtener los que faltan.
- La agenda de arranque aborda alcance, responsabilidades, dudas pendientes y próximas acciones.
- Cada traspaso identifica responsable, destinatario y condición de finalización.
- Las partes forman una secuencia utilizable y el procedimiento indica qué hacer si falta información.
Puedes convertirlos en una lista de revisión. No los presentes como una norma externa: son decisiones de diseño para este curso.
Decide si necesitas una comprobación inicial
Teachable considera opcionales las evaluaciones previas y posteriores. Elige según la información que necesites:
- Muestra de desempeño: pide un primer intento de la tarea para observar qué sabe hacer la persona.
- Comprobación de conocimientos: plantea preguntas sobre conceptos o requisitos de entrada.
- Pregunta de confianza: pregunta hasta qué punto se siente preparada para ejecutar la tarea.
- Combinación: recoge varias dimensiones, pero conserva sus resultados por separado.
Una respuesta como «me siento capaz de organizar una incorporación» expresa confianza; no contiene el procedimiento que exige un objetivo de creación. Por eso, conviene usarla como información complementaria, no como sustituto del entregable.
Si comparas el inicio y el final, deja escrito qué compararás: tareas de exigencia comparable valoradas con los mismos criterios, preguntas de conocimiento o respuestas de confianza. Un cambio antes/después, por sí solo, no demuestra que el curso lo haya causado.
Antes de continuar: guarda la tarea final, los criterios y tu decisión sobre el diagnóstico. También es válido registrar «sin comprobación inicial». Si solo has previsto un test de definiciones para una promesa de creación, añade la producción del entregable.
3. Ordena los módulos según las competencias y sus dependencias
Identifica qué debe aprenderse antes de cada tarea
Un módulo agrupa habilidades relacionadas que permiten alcanzar un hito del resultado final. Su orden debe responder a las dependencias del trabajo, no simplemente al calendario.
Carnegie Mellon distingue tres necesidades para desarrollar dominio: adquirir habilidades parciales, practicar su integración y saber cuándo aplicarlas. Utiliza esa distinción para revisar tu secuencia.
- Descompón la tarea final con ayuda de tu conocimiento experto. Para crear el SOP, hacen falta habilidades como extraer requisitos del encargo, preparar el arranque, asignar responsabilidades y resolver una entrada incompleta.
- Clasifica cada habilidad como requisito de entrada, aprendizaje obligatorio o contenido complementario. Un requisito debe ser razonable para el participante definido; no sirve para ocultar una parte esencial que falta enseñar.
- Anota de qué depende cada habilidad. Preparar una agenda a partir de los datos del cliente requiere haber identificado esos datos antes.
- Agrupa las habilidades obligatorias en módulos y escribe qué parte del resultado final aporta cada uno.
- Reserva una oportunidad de integración: el participante debe combinar los componentes, no limitarse a producir piezas aisladas.
En el ejemplo, la progresión sería: identificar la información inicial → preparar la reunión de arranque → organizar los traspasos → integrar y probar el procedimiento. La última fase utiliza los productos anteriores y comprueba cómo funcionan juntos.
Si los participantes suelen traer conocimientos incorrectos, incluye una actividad que los haga visibles y una explicación que permita corregirlos. Si simplemente carecen de una base necesaria, enséñala antes de utilizarla o declárala claramente como requisito de acceso.
Asigna el ritmo después de revisar la secuencia
Puedes partir de una duración prevista o dejar que los contenidos necesarios determinen la duración, como plantea Teachable. Si empiezas con una restricción temporal, úsala para revisar el alcance: no elimina las habilidades necesarias.
No hay una cantidad universal de módulos. El ejemplo de cinco semanas de Teachable es una ilustración, no una regla. Tampoco es obligatorio que un módulo equivalga a una semana: el tiempo de práctica puede variar entre módulos.
Udemy suele recomendar un objetivo por sección; OpenLearning contempla módulos que combinan varios resultados. Puedes agrupar varios si queda claro qué actividades y evaluaciones cubren cada uno.
Antes de continuar: guarda los módulos en orden, con sus requisitos y dependencias. Si una tarea utiliza una habilidad aún no enseñada, adelanta su enseñanza. Si un módulo no contribuye al resultado, retíralo del itinerario obligatorio o márcalo como complementario.
4. Redacta objetivos medibles y lecciones concretas
Redacta un objetivo observable por cada hito
El resultado general describe la capacidad final; los objetivos de módulo especifican avances que la hacen posible. Escribe cada uno con la fórmula de Teachable:
El participante podrá + verbo de acción + producto o demostración.
- Revisa qué aporta cada módulo al resultado final.
- Elige un verbo que puedas observar: extraer, comparar, redactar, diseñar, ejecutar o revisar.
- Indica sobre qué actuará el participante y, cuando aclare la tarea, en qué condiciones.
- Comprueba que el objetivo se puede relacionar con los criterios del paso 2.
En lugar de «entender las reuniones de arranque», escribe «redactar una agenda de arranque a partir de la información inicial del cliente». El segundo objetivo permite decidir qué enseñar y qué pedir en la práctica.
Convierte cada módulo en lecciones localizables
Añade las lecciones necesarias para enseñar el objetivo, sin fijar una cuota. Udemy recomienda concentrar cada lección en un concepto o habilidad y utilizar etiquetas que también ayuden a quien vuelve para consultar algo concreto.
Para el módulo de reunión de arranque, podrías planificar:
- Convertir el encargo en asuntos de reunión: seleccionar qué debe resolverse antes de iniciar el proyecto.
- Asignar responsables y próximas acciones: transformar los asuntos en una agenda operativa.
- Revisar una agenda incompleta: detectar omisiones antes de preparar la propia.
Anota en cada fila la aportación de la lección al objetivo. «Lección 2» no ayuda a recuperar una explicación; «Asignar responsables y próximas acciones» sí orienta al participante.
Si una lección mezcla varias habilidades independientes, considera dividirla. Si dos explicaciones son inseparables para completar una sola tarea, no las fragmentes únicamente para obtener vídeos más cortos.
Planifica la orientación y el cierre
Añade una introducción que explique el resultado, los requisitos, cómo recorrer el curso, qué trabajo se espera y cómo se revisará. Incluye una presentación breve del docente y de su experiencia pertinente. Una actividad inicial puede ayudar a conectar con el problema; por ejemplo, identificar qué información falta en un encargo incompleto.
La orientación no necesita convertirse en un bloque extenso. Como referencia específica de plataforma, Udemy recomienda una presentación de 2 a 4 minutos y vídeos didácticos idealmente de 3 a 6 minutos, con excepciones para temas técnicos o complejos. Son recomendaciones de Udemy, no duraciones óptimas universales.
Reserva también un cierre que sintetice las capacidades trabajadas, agradezca la participación y proponga aplicarlas. Una lección promocional adicional es opcional y depende de las reglas de la plataforma; no es un requisito curricular.
Antes de continuar: guarda un objetivo observable para cada módulo y una aportación concreta para cada lección. Si algún objetivo no tiene enseñanza asociada, añade la lección que falta o revisa el objetivo.
5. Elige formatos, práctica y recursos
Elige el formato por el trabajo que debe realizar
No todas las lecciones necesitan vídeo, ni cada módulo debe utilizar todos los formatos. Selecciona el medio que permita explicar, demostrar o consultar mejor la tarea. La guía de Teachable describe estas posibilidades:
- Texto e imágenes: sirven para explicaciones y consultas de referencia. En el ejemplo, un encargo anotado permite señalar por qué se necesita cada dato. Una secuencia de texto e imágenes también puede explicar pasos si estos quedan claros.
- PDF, hojas de cálculo y otros descargables: resultan útiles como listas de comprobación, plantillas, cuadernos de trabajo y ayudas reutilizables. Un archivo para rellenar no sustituye por sí solo la explicación de una decisión compleja.
- Diapositivas: permiten desarrollar una explicación visual paso a paso y destacar relaciones entre ideas; por ejemplo, las responsabilidades en un traspaso.
- Grabación de pantalla: muestra procedimientos digitales con comentarios. Puede servir para explicar cómo se transforma un encargo en una agenda o cómo se edita una plantilla.
- Vídeo con cámara: encaja cuando aporta una explicación personal o una demostración física. También puedes reutilizar una grabación pertinente de un seminario o una sesión, si sirve al objetivo de la lección.
Combina medios cuando cumplan funciones distintas: una demostración enseña cómo decidir; una hoja de trabajo permite aplicar esa decisión. No añadas un segundo formato solo para aumentar el volumen de materiales.
Evita asignar formatos a categorías fijas de participantes «visuales», «auditivos» o «cinestésicos». La síntesis de la Education Endowment Foundation, centrada en población escolar, califica como extremadamente baja la evidencia sobre adaptar la enseñanza a esos estilos y advierte contra restringir al alumnado mediante etiquetas. No ofrece una estimación de efectos en cursos comerciales para adultos. Para este diseño, atiende a la tarea y a las barreras de acceso de tus participantes, no a una etiqueta fija.
Añade una acción del participante y los materiales necesarios
Para cada lección que enseñe una habilidad, escribe qué hará la persona después de recibir la explicación. Ver al docente preparar una agenda no equivale a prepararla.
- Añade una práctica vinculada al objetivo: por ejemplo, completar una agenda a partir del encargo ficticio.
- Nombra el producto resultante: agenda cumplimentada, lista de datos o mapa de traspasos.
- Enumera los archivos, ejemplos y herramientas necesarios para ejecutarla.
- Distingue lo que aporta el participante de lo que debes crear tú. En nuestro ejemplo, el encargo ficticio, la plantilla y los ejemplos comentados son materiales del curso, no requisitos que el comprador deba conseguir.
- Marca las referencias para profundizar como opcionales. Si un recurso es imprescindible para resolver la tarea, no lo ocultes entre lecturas complementarias.
La orientación de Udemy recomienda incluir práctica o evaluación en cada sección y prever recursos como listas, plantillas y ayudas visuales.
Antes de continuar: guarda en cada fila el formato, la acción, el producto y los materiales. Si solo has previsto consumo de información para un objetivo práctico, añade ejecución. Si esperas que una plantilla enseñe por sí sola un proceso complejo, incorpora la explicación o demostración necesaria.
Recurso audiovisual para revisar el alcance y los formatos
En su vídeo de 2019, Podia aconsejó no intentar enseñar todo lo que sabe el creador, sino elegir un resultado manejable, convertir los hitos en módulos y lecciones y escoger el medio según su utilidad para alcanzar ese resultado. Es un recurso para contrastar tus decisiones de alcance y formato, no una tarea adicional obligatoria.
6. Planifica la evaluación, la retroalimentación y la reflexión
Relaciona cada evaluación con la acción del objetivo
Ahora concreta cómo revisarás los productos de práctica y el resultado final. Alinear significa que la enseñanza prepara para la misma capacidad que la evaluación exige demostrar. La guía de Carnegie Mellon ofrece estas distinciones:
- Reconocer o recordar: preguntas de elección múltiple, emparejamiento o identificación pueden comprobar conceptos.
- Explicar o comparar: una explicación, clasificación o comparación debe hacer visible esa operación.
- Aplicar: pide ejecutar un procedimiento, resolver un caso o realizar una simulación.
- Analizar o evaluar: pide distinguir elementos relevantes o emitir un juicio utilizando criterios.
- Crear: pide el producto o la actuación que figura en la promesa.
- Recorre los objetivos de módulo y añade la tarea que mostrará cada uno.
- Asocia a cada tarea los criterios pertinentes del paso 2.
- Comprueba que las prácticas anteriores preparan para esa exigencia.
- Conserva la tarea final de integración para comprobar el conjunto.
En el ejemplo, un cuestionario sobre qué significa SOP podría comprobar vocabulario, pero no demostraría la capacidad de crear el procedimiento. Tampoco sería coherente enseñar únicamente a resumir un encargo y después evaluar la capacidad de criticar un proceso sin haberla practicado.
Decide quién revisa, con qué información y cuándo se mejora
La retroalimentación debe señalar qué ocurre respecto a un criterio y cómo avanzar. Carnegie Mellon relaciona la práctica orientada a objetivos con comentarios específicos y útiles a tiempo.
Para cada tarea, registra:
- Quién revisa: el docente o el propio participante mediante una pauta de autoevaluación, según el acompañamiento previsto.
- Qué referencia utiliza: criterios, lista de revisión o ejemplo comentado.
- Qué devolución recibe: no solo un juicio general, sino la omisión o decisión que necesita mejorar.
- Qué hace después: revisar el producto antes de incorporarlo al siguiente módulo o a la entrega final.
Ejemplo hipotético de comentario útil: «El traspaso indica quién entrega, pero no quién recibe ni cuándo se considera terminado. Añade ambos elementos para cumplir el criterio de responsabilidad y cierre». El participante puede actuar sobre esa observación antes de integrar el mapa en el SOP.
No necesitas calificar formalmente todas las actividades. Teachable contempla comprobaciones sencillas y no necesariamente calificadas. Lo importante es que permitan revisar la capacidad prevista.
Usa la reflexión como complemento
Añade una pregunta cuando ayude a supervisar el propio proceso: «¿Qué decisión cambiaste al detectar que faltaba información y por qué?» o «¿Qué revisarás antes de utilizar este procedimiento con otro encargo?».
Para una promesa de producción, conserva el producto además de la reflexión: explicar una dificultad no equivale a resolverla. Si has elegido comprobaciones iniciales y finales, concreta aquí tareas o preguntas comparables y mantén separados los resultados de confianza, conocimientos y desempeño.
Antes de continuar: guarda una comprobación por objetivo, su mecanismo de revisión y una oportunidad de mejora. Si la devolución se limita a «correcto» o «mejorable», añade el criterio afectado y la siguiente acción.
7. Revisa la coherencia, la carga de trabajo y la preparación para producir
Utiliza una plantilla que permita revisar las relaciones
Reúne lo creado en un único documento. Esta plantilla combina los componentes del esquema de Teachable con los requisitos, criterios y relaciones de aprendizaje que desarrolla Carnegie Mellon.
Ficha del curso:
- Título provisional, participante y caso de uso.
- Conocimientos y herramientas de entrada: lo que la persona debe aportar antes de empezar.
- Resultado final observable y exclusiones: lo que promete y lo que no cubre el curso.
- Tarea final y criterios: cómo se demostrará y revisará el resultado.
- Modalidad, acompañamiento y ritmo previstos: las condiciones bajo las que has diseñado el trabajo.
Una fila o ficha por lección:
- Identificador de módulo y lección, título y requisito previo.
- Objetivo observable y contribución al resultado del módulo.
- Explicación o demostración prevista y formato elegido.
- Ejemplo, archivo o herramienta necesarios.
- Práctica y producto que elaborará el participante.
- Evaluación, criterios y mecanismo de retroalimentación o autoevaluación.
- Reflexión, si cumple una función concreta.
- Tiempo estimado de lectura o visualización y tiempo de ejecución, evaluación y revisión.
- Material que debes producir, responsable y estado.
- Carácter obligatorio u opcional.
Puedes distribuir estos campos en varias pestañas o en fichas enlazadas por identificadores. La condición práctica es poder seguir una lección desde su objetivo hasta sus recursos, sin perder la relación.
Audita objetivo, evaluación, práctica y enseñanza
- Lee cada fila en este orden: objetivo → evaluación → práctica → explicación y recursos.
- Comprueba que cada promesa del curso aparece en una tarea evaluable.
- Verifica que cada habilidad evaluada se ha explicado y practicado antes.
- Revisa que cada requisito se enseña previamente o se declara como condición de entrada.
- Retira del itinerario obligatorio el material que no contribuya al resultado.
Estas comprobaciones aplican las preguntas de alineación de Carnegie Mellon. Dos señales de error especialmente útiles son una evaluación que solo pide recordar cuando el objetivo exige aplicar y una evaluación que exige criticar cuando las actividades solo han enseñado a resumir.
Corrige la fila correspondiente antes de dar el esquema por terminado. No basta con añadir una etiqueta de «práctica» si la actividad no ejercita la habilidad que después se evalúa.
Estima el esfuerzo del participante, no solo la duración del vídeo
La guía de carga de trabajo de Vermont State University incluye lectura, escritura, vídeo y audio, debates, exámenes, actividades y reuniones. Sus reglas académicas de créditos no fijan una duración obligatoria para un curso comercial no reglado.
- Estima por separado el tiempo de consumir explicaciones y el de trabajar sobre ellas.
- Añade práctica, elaboración de entregables, evaluación y revisión. Incluye debates o sesiones cuando formen parte del curso.
- Suma cada actividad una sola vez y utiliza el total para revisar el ritmo de los módulos.
- Etiqueta las cifras como estimaciones de planificación, no como tiempos medidos de finalización.
Ejemplo puramente ilustrativo: una lección con 10 minutos de explicación, 20 de elaboración y 10 de revisión supone una previsión de 40 minutos de trabajo, no de 10. Si ese esfuerzo no encaja en el calendario, revisa el ritmo o el alcance; no omitas la práctica del cálculo.
Mantén aparte tu esfuerzo de producción: grabar, redactar, preparar archivos y revisar materiales son tareas del equipo, no tiempo de aprendizaje del participante.
Cierra el inventario y guarda el esquema
Comprueba que cada recurso imprescindible pertenece a una de estas categorías: lo aporta el participante como requisito de entrada o figura en tu inventario de producción. Para el ejemplo hipotético, el inventario debe incluir el encargo ficticio, las plantillas, los ejemplos comentados, la situación de información incompleta y las pautas de revisión.
Asigna a cada material un responsable y un estado, como «pendiente», «en elaboración» o «revisado». Un recurso pendiente no impide terminar la planificación si está bien especificado; un recurso esencial que nadie ha previsto sí deja el esquema incompleto.
Guarda la versión revisada con los materiales obligatorios y opcionales identificados. El esquema está listo para orientar la producción cuando no quedan promesas sin evaluación, habilidades evaluadas sin preparación ni recursos esenciales sin asignar. Esto no significa que el curso esté producido o publicado: la carga en una plataforma y la publicación son tareas posteriores.
Ejemplo trabajado: un curso de incorporación de clientes
Curso hipotético: «Diseña tu procedimiento de incorporación de clientes como profesional autónomo». El participante sabe editar documentos y conoce un flujo básico de prestación de servicios. El curso aporta un encargo ficticio y los datos de un proyecto de ejemplo; no presupone que el participante disponga de esos materiales.
El entregable final es un SOP con recogida inicial de información, reunión de arranque, traspasos y gestión de información incompleta. La propuesta aplica los principios de habilidades parciales e integración de Carnegie Mellon y su criterio de correspondencia entre objetivo y evaluación. Los criterios de la tabla son decisiones hipotéticas para este diseño.
| Módulo | Objetivo observable | Lecciones y formato | Producto de práctica | Criterios de logro |
| Definir la información inicial | Extraer del encargo los datos necesarios para iniciar el proyecto | Encargo anotado en texto; comparación de ejemplos completos e incompletos | Lista de comprobación inicial | Cada dato necesario tiene una fuente o una pregunta de seguimiento |
| Preparar el arranque | Convertir la información inicial en una agenda operativa | Recorrido narrado por una agenda; edición de una plantilla | Agenda de reunión | Incluye alcance, responsabilidades, dudas pendientes y próximas acciones |
| Organizar los traspasos | Especificar quién entrega, revisa y recibe cada resultado | Flujo visual explicado; hoja de trabajo de responsabilidades | Mapa de traspasos | Cada traspaso tiene responsable, destinatario y condición de finalización |
| Integrar y probar el procedimiento | Unir los componentes y revisar su funcionamiento ante información incompleta | SOP comentado; aplicación de una situación ficticia y explicación de cambios | SOP completo y nota de revisión | Las partes son coherentes y existe una actuación utilizable cuando falta un dato |
Las prácticas se acumulan: el participante no empieza el entregable final desde cero, sino que integra piezas ya elaboradas y revisadas. La última actividad comprueba la coordinación del conjunto. Si la situación final exigiera una habilidad nueva, habría que enseñarla y practicarla antes, no introducirla por sorpresa en la evaluación.
La revisión puede seguir un problema concreto: falta un dato para iniciar el trabajo. El participante debe localizar dónde se solicita, quién lo reclama y qué ocurre mientras no llega. Así se comprueba el uso del procedimiento, en lugar de limitarse a valorar si el documento contiene los apartados pedidos.
Del esquema interno al programa para el alumnado
En la distinción que utiliza Teachable, el esquema sirve principalmente para diseñar el curso; el programa informativo o syllabus sirve para comunicarlo a los participantes. La terminología puede variar entre organizaciones.
A partir del esquema revisado, el programa puede recoger la descripción, los resultados, los módulos, los requisitos, las actividades, las fechas cuando proceda, la forma de evaluación y las expectativas de participación. No necesita exponer el inventario interno de grabaciones y archivos pendientes.
El documento de planificación conserva, en cambio, las relaciones que necesitas para producir: qué se promete, cómo se prepara y cómo se demuestra. Las comprobaciones iniciales y finales y las referencias para profundizar siguen siendo opcionales; los materiales necesarios para realizar las tareas deben quedar claramente identificados.